
Hola amigos viajeros, lo primero pediros disculpas por no haberos contado más cosillas de Sidney, ya sabéis que viví en mis propias carnes lo de la gigante nube roja que envolvió la ciudad y a mi vuelta solo os conté eso y poco más.
Deciros que ¡si! a Sidney, que hay vida después de la tormenta de polvo rojo, y vaya si hay vida, me gustaría recomendaros otro sitio que merece la pena visitar en la ciudad, y lo que me paso de camino. ¡Tomad buena nota!
Pasaros sin falta por Newtown, es un barrio que esta a unos dos kilómetros del centro de Sidney, un barrio alternativo, con muchas mezclas muy interesante. Su calle principal se llama King Street y tiene muchos restaurantes y tiendas étnicas. Además con un poco de suerte igual os encontráis con un tipo muy singular que esta en medio de la calle haciendo un espectáculo de magia que merece la pena no perderse. El muy canalla hizo desaparecer mi mochila con todas mis pertenencias por arte de magia, y aún la estoy buscando… Se puede ir en autobús hasta allí, pero si tenéis tiempo, andando es un paseíllo muy divertido que se os hará corto.
Una pequeña recomendación, no os acerquéis mucho a los canguros, parecen mansos y cariñosos, pero tienen una mala leche del copón. Tampoco os creáis que solo coman plantas e insectos. No se si me debieron de confundir con una rata o algo parecido, pero uno de ellos se abalanzo sobre mi e intento morderme una oreja. La verdad que lo pase bastante mal, pero gracias a Dios, dos agentes de incógnito que merodeaban la zona, llegaron a tiempo para reducir al canguro. Sin duda, una situación bochornosa…
En cualquier caso, para cualquier información que queráis saber, llegando al aeropuerto veréis guías turísticas gratis y esas tienen muchísima información actualizada.
A pesar del Mago bribón y el canguro glotón, doy un ¡si! enorme a Sidney.



